lunes, 29 de diciembre de 2014

Sin ti.

Qué difícil que sucedan las mañanas
como si yo no te quisiera.
Caminan las horas como una pavesa, lánguidas, ojerosas;
tan cansadas de no tenerte como yo,
como mis huellas, como mi sombra,
tan cansadas de arrastrase solas.
Qué difícil que sucedan los días
sin que sucedas...


viernes, 19 de diciembre de 2014

Frente a frente nos ganamos...

Hoy me senté a esperarte...
Y te vi llegar
con tus pasos firmes,
tu elegancia puesta
y esos ojos mirando perderse la vida
con su sombra a cuesta.

Te vi notar mi mirada
y mirarme sonriendo
y abrazarme desde lejos
como quien me está perdiendo.

Se paró tu cuerpo en seco;
frente a frente dibujando
nuestras manos dos caricias
que en el aire se quedaron
como si llevaran prisa.

Yo no pude levantarme
pero te tendí mis sueños
y quisiste acompañarme;
quedarte conmigo en esta historia
donde fueras mi último dueño.

Te perdí mirando al río
pero ya nada podría arrancarme
las ganas de tus ojos en los míos.
Se apagaron tus pisadas con la tarde
y en mi banco solitario y frío
dejé grabado un te quiero con el alma
y en mi carne, un desesperado adiós
a tu amor tardío...

martes, 16 de diciembre de 2014

Palabras prohibidas.

Hay palabras prohibidas...
Esas palabras que nos encadenan el alma,
esas que te abrasan el cuerpo
mientras persisten doblegándonos
la voluntad y el criterio.
¡Qué bellas!
Qué enorme el espacio que invaden,
qué agotador el eco.
Cuánto insiste el zumbido
de ese viento tibio
que nos abraza el alma
cuando no se va del pensamiento
la palabra callada:
un puñado de letras sin lugar físico.


Siempre nada...

Una rosa negra
y en el tallo, una espina
y en la espina, cuatro cruces
de verdades a medias,
reguero de noches inquietas
cansadas de tanta rutina:
un te quiero que no llega
y un adiós que me lastima.
Y esta enferma duda
de no saber qué es lo que tengo
cuando tengo el alma muda...

viernes, 12 de diciembre de 2014

Hasta el suelo...

Si te sirve de consuelo
agarra esta mano mía
que no tiene más pañuelo
que mecerse entre tus dedos
para no quedarse fría.

Y si te sirve de consuelo,
mira la huella de mi agonía
que tiñó de gris mi pelo
y aún tirándome hasta el suelo
aquí me tienes todavía,
respirando como puedo
para no morir vacía.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

¡Quédate!

¿Te atreves a vivir sin mi?
¿A dejarme ausente?
De tus días, de tus cosas...
¿Te atreves a mirar al mundo
de frente?
Y gastarte la mirada
confundiendo entre la gente
lo que tantas veces yo te di:
mi camino errante,
perdido en sueños,
prendido de rosas,
prendado de ti...
¿Te atreves a no quererme más?
¿A no quererme?
¿Te puedes imaginar
un instante sin tener
un sitio fijo al que mirar?
¡Atrévete!
Yo soy consciente
de que ese día que no estés
no será por valentía;
quizás la vida se canse de verte
desgastado y deprimido.
Quizás la vida se canse
de no verte conmigo...

jueves, 27 de noviembre de 2014

Te pregunto...

¿Tú podrías adivinarme en el silencio?
¿Y sabrías sentir lo que yo siento
sin que te lo contara mi cuerpo?
¿Sabrías rozarme el alma
sin que me tocaran
ni las yemas de tus dedos?
¡Dime!
¿Podrías cansarme de locuras inventadas
y envolverme cada instante de misterio?
No pregunto si me quieres;
yo a ti también te quiero.
Te pregunto por la magia
que perdieron nuestros besos.
Te pregunto por si crees
que ese amor que nos mataba
descansa para siempre
en el regazo de mi aliento.
Yo no quiero que eso pase,
y no quiero que sea cierto
pero dime con el alma
si no sientes lo que siento.
Y por eso te pregunto,
por si acaso yo no entiendo...

Mis vientos.

Te regalé mis vientos una mañana
y mira ¿qué me devuelves a mi?
Las ganas de saber si existo
en esta trama de suspiros y anhelos
y el vacío inmenso
de no poder decir te quiero
¡ni callarlo!
Ni pedirle al tiempo
que regrese a la mañana
que por ti perdí los vientos...

En Sevilla.

Hoy me acordé de ti.
Porque era invierno,
porque hacía frío,
porque toda la ciudad
se quedó prendada
de tus ojos en los míos.
Y me paró por la calle
a preguntarme descarada
todo lujo de detalles:
¿Dónde fueron vuestras charlas?
¿Y el temblor de aquellos ojos
cuando hablaban sin palabras?
¿Dónde están esas sonrisas maliciosas
y esas ganas de abrazaros
y reir por cualquier cosa?
Se guardaron, mi querida;
nada altera el sentimiento
ni el recuerdo de un amor
que se hizo a la medida.
Paseó por estas calles
cuando hirvió en nuestras manos
y hoy se pinta de recuerdos
para no sufrir la herida
de sentirnos un fracaso
a este lado de la vida.
Quizás al otro, volvamos a encontrarnos
y a quemar nuestros suspiros
abrazados en tu orilla
mientras pasa de la mano
el amor también mundano
de la gente de Sevilla.


martes, 18 de noviembre de 2014

Cómo diré adiós?

¿Cómo se despide uno de la vida?
¿Me dará tiempo a decir adiós?
¿Me dejará mirarte por ultima vez?
Y ese beso, el último ¿ estará amargo de pena?
¿De quién será mi ultimo aliento?
Me pregunto si un día el cansancio podrá conmigo, o estaré tan viva que me pille ausente la muerte...

lunes, 17 de noviembre de 2014

Somos instantes...



Somos décimas de segundos encadenados,
un collar de cuentas con piedras preciosas
y espacios muertos;
somos el alma del tiempo
y somos el tiempo ganado...

Somos la historia de un beso,
el retrato de un sueño acordado;
somos la trama de un cuento
que jamás tendrá final
ni comienzo ilustrado.

Somos la esperanza del cuerpo
porque somos aire,
porque somos agua,
porque somos ganas
de tenerlo todo en las manos.

Somos el espacio abierto
de cada instante que inventa
el peso de nuestro pasado...

viernes, 7 de noviembre de 2014

Lo confieso!

¡Te confieso mi locura!
Eso que tanto querías oír
y que ya no tiene cura.

Me rinde la belleza
de toda esta vida inflamada
que me lleva de cabeza.

¡Lo confieso, estoy loca!
Por tener de nuevo el sabor
de los besos de tu boca.

Me rinden tus miradas
y el bendito aroma de tu piel
que dejaste en mi almohada.

¡Estoy loca, lo confieso!
Por vestirme cada noche
y cada dia con tus besos.

Y me rinde tan amarga espera
porque siento que no hay culpa
ni ninguno que no quiera.

Te confieso mi locura porque es eso
la esperanza que me queda,
disfrazada de cordura.
Lo confieso...

Nostalgia...

La nostalgia nos cubre los ojos con lentes color sepia; languidece los colores de la vida y colorea de incertidumbre la clara oscuridad del hasta nunca...

Donde estabas...

Y te busqué por donde pude:
entre mis ganas,
en mi memoria,
en la ventana de aquel café...

Y te encontré donde te tuve:
dormido en el espacio hueco
pintado a capricho
de aquellas noches
que en silencio te soñé...

martes, 4 de noviembre de 2014

¿Adónde vas sin mi?

¿A dónde vas sin mi?
¡¡A buscarme!!
A sentarme
en una piedra del camino
que tomé equivocado;
y a sacarme las espinas
que clavaron en mi piel
los errores del pasado.
A traerte magia nueva,
a traerme nuevas ganas;
a buscar otro destino
que me lleve hasta tu lado...

lunes, 27 de octubre de 2014

Te voy a enredar un cuento...

Érase un cierto lugar incierto donde el cielo gastaba un celeste desvaído, cobrizo acabando el día, oscuro al entrar la noche...

No sé qué sabría de intentos y misterios, de miedos y sonrisas; no sé qué trataba a intervalos de tiempo, de espacios muertos, de campos de olvido.
Era un lugar perdido, a ratos de vida, a veces prendido de la magia escondida de algún silencio en grito.

Despertó en mí la sentencia de un juicio rendido a la memoria de un amor ya dormido por falta de atentas miradas al alma del otro, al cuerpo prendido de un montón de momentos enredados en la historia.

Y entre restos de calma y deshechos de nada, aprendí que es el cuerpo quien toma la fuerza del recuerdo en reposo y es el tiempo quien quema la espera de encontrarse perdido en algún lugar tenebroso.
Es el tiempo quien vuelve a la vida a un amor olvidado en el pozo oscuro de quien todo lo olvida.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Un traje de rimas

Algo llevo puesto
que me hace invisible;
a la teoría, al quehacer diario,
a la costumbre...

Algo llevo puesto
que desprende oxígeno quemado,
que me impide respirar,
que me interfiere el sentido común;
que me iguala lo posible
y lo imposible.

Ese algo,
que me intoxica la sangre.
Eso, que me invita a la muerte
y me enciende la vida,
que me saca del alma
historias que ni yo conocía.

Eso, que yo llamo locura
y otros... otros llaman poesía.
Eso no tiene cura,
tiene pena.
Entre rejas la mia...

miércoles, 8 de octubre de 2014

El rosa es un color.

Te he dicho que te quiero, ¿no?
Igual sólo lo soñé.
A saber...
Igual sólo eres un sueño
o igual sólo sueño que te quiero.
¿Pero existes?
Eso sí, ¿verdad?
Y yo, ¿existo yo?
¿Me has visto alguna vez?
A veces pienso si no me
inventaste para que te quisiera.
¿O fui yo?
¿Sería yo la que necesitaba que existieras?

Me ves. Lo sé.
Me ves porque soy rosa.
Porque tengo el color de las flores rosas.
Y a ti te gustan las flores.
A mi, sin embargo,
lo que me gusta eres tú;
porque te gustan las flores.
Rosas como yo.

Pero no sé si me escuchas.
Te grito a veces y no contestas
y entonces me preocupa.
Las flores no se oyen.
Pero yo sólo soy rosa.
Es un color, ¿lo entiendes?
No tengo espinas.
No que pinchen; clavadas sí.
Como tú.
Pero las tuyas no son mías,
ni las mías son tuyas,
porque las Tuyas nuestras son otras plantas
que no tienen espinas.

No sé yo si tú me entiendes.
¿Que si me preocupa?
A mi no.
Porque me quieres.
Lo sé porque lo has dicho.
Y no te escucho siempre,
aunque sólo sea rosa,
pero siento lo que piensas
porque siento el dolor de tus espinas
en mis dedos.
Y no eres rosa,
pero te quiero.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Es después que la vida pasa...

Nadie sabría decir de qué color son las ganas;
cómo se escriben los deseos,
cómo se aprecian las distancias
que nos empuja a cada lado de la cama.
Nadie entendería lo que yo describo sin palabras
desde el fondo de este espacio inerte que se llama olvido.
Nadie querría sentir esto que se escapa de los dedos
como si fueran sueños al llegar el alba,
como si fueran momentos que ni siquiera he vivido.
Nadie...

Nos enciende el silencio de lo bello,
de ese inexplicable olor a incienso que se cuela en el recuerdo,
en el deseo de tener lo que tuvimos
ahora que es pasado,
ahora que saboreamos el bruñido de su estampa
cuajada de emociones, cargada de anhelos y añoranza...
Todo pasa y es entonces cuando sentimos el olor de la vida,
de la agonía, del placer y el sufrimiento del amor,
del desgaste del alma torcida,
a ratos cansada, a ratos vencida, a ratos inflamada de ira.

Qué es si no el paso del tiempo
que sentir el cuerpo lleno de pasiones
resistidas a no seguir muriendo,
dispuestas a insistir,
a perdurar en lo más hondo del sueño.
De qué sirve si no la vida,
si no es viviendo...

martes, 16 de septiembre de 2014

Ese no amor...

Es un amor maldito
ese que desprendes al mirarme...

Te abandonas a mi suerte,
a mi forma estática de tratar
tu enfermo amor por mi.

Y te exalta el aura,
te comprime el aire,
te revienta el alma
de tanto escuchar
los sonidos vagos
del devenir
de mis labios secos
para ti.

Cubierta la paz y el son
de esta inexistente melancolía
por poderte sentir,
me reprimo el eco de un instante
de consciencia consciente
de que ha llegado el fin.

Mi ausencia,
tu no existir...

domingo, 14 de septiembre de 2014

Tan callando...

Me pasaba la vida rozando
y yo encogía el cuerpo
para no atormentarlo.

Tan callada,
tan callando...

Me encontraba la vida
con los ojos secos
de buscarla tanto.

Tan cansada,
tan vacía...

Tan de vez en cuando
me rozaba la vida
y yo me encogía.

Se perdían mis momentos
en sus manos frías
sin poder ganarlos.
Se dormían mis anhelos
en la triste ausencia
del silencio amargo...

Tan vencida,
Tan contando los minutos
para ver pasar la vida;
ausente, rendida,
temblando...

viernes, 12 de septiembre de 2014

Bendita poesía...

¡Me dicen las malas lenguas
que no me junte contigo!
Que eres altivo,
arrogante y pendenciero;
que te pierden los amores
que te ciegas con el juego.
Que tu alma es inconstante,
tus verdades son a medias
y te sobran enemigos.

Pero tú, que todo lo cuentas,
que nada te escondes,
eres el pañuelo de mi pena,
eres el rincón de mi desorden.
Eres un poema.
Ese, ese es tu nombre...

Ya sé...

No es que quiera huir
es que apenas quedo.
Y no es que anhele
fundirme con tus ganas,
es que puedo.

Te confundí con la vida
una mañana y la pinté de negro...
Me reí de las sombras,
de la angustia y del miedo.
Te dí la fuerza del día,
te di el sabor de un beso
y el silencio de mi alma callada
por tanto tiempo.

Ahora ya sé por qué;
ya sé por qué te quiero...

martes, 9 de septiembre de 2014

Qué más te digo...

¿Me creerás si te digo que estoy ausente?
Y no es que perdiera la mirada,
ni me alcanzara la muerte.
No es que tenga dormida el alma;
ni se volvió mi corazón de aceite.

Es que soy como soy, altiva, diferente,
exagerada y dramática;
vamos, como el resto de la gente.
Es que la vida común me cansa
y el sentir, me lo echo a suerte.

Un día lloro y al otro estoy fuerte;
Un día soy feliz con las moscas de mi casa
y no puedo soportarlas al siguiente.
Y quizás no entienda qué es lo que me pasa,
pero es que hasta eso me divierte...






martes, 2 de septiembre de 2014

Eso es.

Es...ese sonar de tus silencios largos
lo que me entretiene el alma.

¡No preguntes qué!
No me digas nada...

Eso que derramas al mirar de frente;
eso, que al soltar el aire
me devuelve el ansia.

Ese algo que atempera los suspiros fríos
que se lleva el alba.
Eso que tú tienes y que nadie sabe
cuánto me hace falta.

No me digas qué...
¡No preguntes nada!


domingo, 31 de agosto de 2014

El alma fría...

Y al final del día,
tan cansada
de perderme en la costumbre,
más te quiero todavía.

No eres luz, sino lumbre,
que me quita el tiritar
del alma fría...

martes, 19 de agosto de 2014

Piropo andaluz

¡Con lo que yo te quiero
podría tapar las ventanas de la pena!
Y hacerme un vestío de encaje y risa
pa' salir contigo por la calle.
¡Con lo que yo te quiero,
tendría llenas de azúcar las venas
y de sal marina las olas de mi sangre!
¡Niño, con lo que yo te quiero,
no hay noche larga, ni día con prisa,
ni dios que me detenga,
ni viento, sino brisa!
Desde que yo te quiero,
no es el alma quien me alienta,
ni el sustento de mis noches
son los sueños sin respuesta.
Desde que yo te tengo
no necesito el aire;
respiro cielo, niño
y exhalo arte...

viernes, 15 de agosto de 2014

Las reglas sólo sirven para medir:
Obediencia, disciplina y centímetros.
Y hasta éstas últimas se rompen con frecuencia...
Los espejos distorsionan la realidad
tanto como tus ojos quieran.
Es el reflejo de tus actos
lo que te hacen ver quién eres...

miércoles, 13 de agosto de 2014

No quieras

No quieras salvarme la vida.
No intentes arrastrarme a tus días normales;
no pretendas cambiar mi alma confusa...
Déjame en este espacio enfermo de culpas,
lleno de ilusiones amorales,
ardiendo de pecados inconfesos.
¡Déjame vivir!
O enséñame a morir de recuerdos...

viernes, 8 de agosto de 2014

Venir enredados al mundo
trae esa parte de magia
que la vida necesita para no desistir;
esa ilusa ilusión de ganarle al alma...




jueves, 31 de julio de 2014

Imagínate...

Te imaginas la vida sin prisas,
los días sin horas...
¿Te lo imaginas?
Te imaginas el río tranquilo
soñando ser ola...
Te imaginas la Luna dormida,
la noche despierta;
las penas rendidas,
la sombra más clara...
Te imaginas tu historia sabida,
mi historia contada...
¿Te imaginas?
Te imaginas los miedos cansados
de tanta rutina
y el ego olvidado,
en cualquier esquina...
¿Te lo imaginas?
Te imaginas el cuerpo pensando
y el alma atrevida...
Te imaginas un mundo pintado...
Te imaginas pintada la vida...

viernes, 25 de julio de 2014

Te vas...

¿Es que te vas?
¿Tan seguro estás?
Mira que te seguirán mis recuerdos
y al pensarme, sin quererlo sonreirás.
Mira que te echarán de menos mis mañanas,
mis locuras y el silencio,
que sin ti no reinará...
¿Tan seguro estás
de que te vas?
Mira que la vida es un absurdo,
que no merece ni un minuto sin gastar;
que no podré mirarte si me aburro
viendo la tarde pasar.
¿Seguro que te vas?
No me hagas olvidarte,
¡Por Dios!
No me quieras matar.
¿No ves que ya tengo bastante
con tener que quererte de más?
¿No ves que quieres irte
y hace tiempo que no estas?











miércoles, 23 de julio de 2014

No, ya no...

Un día el jardinero me dijo:

-¿Del jardín de mis amores te gusta alguna flor?
-Me gustó, señor mío, me gustó; pero ya no.
Me fijé en su belleza, el aroma me embriagó;
acaricié la suavidad de sus hojas
y con ansia, bebí la salvia que al cortarla derramó.
-Dime entonces, mujer, si era bella y olorosa,
si al cortarla derritió tu corazón,
¿Por qué antes sí y ahora no?
-¡Porque antes yo era ciega, la pasión me enloqueció!
-¿Y ahora ves? ¿Te volvió la razón?
-Ahora me di cuenta que es mi amor quién la mató.
-¿Quieres otra?
-No, ya no...

martes, 22 de julio de 2014

Eso, en teoria...

El amor es un instante,
seguido por otros y otros más...
Sólo cambia la intensidad
y el intervalo de tiempo que los separa.
Funciona como el corazón, a impulsos.
Cuando se agota la corriente, se para.
Pero no está prescrito su final...

domingo, 20 de julio de 2014

De allí...


Es de entre los dedos
de donde se me escapa el aliento.
De entre los dedos, de allí;
es de allí desde donde no entiendo
por qué no puedo tener tu vida,
ni tu piel, ni tu cuerpo.
Es entre los dedos
de donde me nacen las ganas
de tenerte entero...

Sólo sueños...


Los sueños están llenos de alambres,
de espinas...
Y cada herida es el hueco de un suspiro
por no tenerlos en vida.
Cada suspiro es el placer de sentir dormido
lo que el cuerpo anhela,
lo que el sueño estima...


martes, 1 de julio de 2014

Vuelvo en ti.

A veces vuelvo a ti...
A tus sueños, a tus ganas;
a esa manera tuya
de devolverme la vida a retazos.
Me dejo encender el alma con tus frases,
con tus miedos disfrazados,
con esa manera loca
de enfrascarte en el amor.

A veces me siento a esperar tu aliento,
tus pocas ganas de escuchar al aire,
de latir al son.
Con tu apatía exaltada de incongruencias,
con tu mirada resuelta
de tanto piropo cursi.

Y se va el espacio enfermo
que me deja la realidad;
y me envuelve ese estado famélico
de historia mal contada.
Y se va del frio y el susto;
me quedo en ti...

A veces me muero un poco,
me apago un rato;
y a veces, mi vida, estoy aquí...

No me digas...

No me digas que no, que no te creo.
No me digas que tú pensaste,
que tú esperabas, que tú sentías...
¡Que no me digas que no!¡Que no te creo!
Te advertí que nada es nada,
que todo es poco;
que yo me iría.
Te avisé que tengo errante el alma
y en el cuerpo, siete vidas.
¡Y no me digas que no!¡Que no mentía!
Te adherí a mis esquemas,
te besé a la luz del día;
me entregué como lo hace el agua
cuando descansa en la orilla...
Y me mataron tus silencios,
me morí en cada esquina.
Esas, que te tapaban la mirada
cuando yo de amor moría.
¡No me digas que no!¡Que no te acuerdas!
No me digas que creías
que mi alma estaba ciega...
Ya no quiero tus palabras,
tus mentiras, tus excusas.
¡Ya no quiero nada tuyo!
No te quiero, vida mía...

miércoles, 11 de junio de 2014

Y no más...

Tengo ganas de romper ya la toalla
y de tirarla,
porque si no, voy a explotar.
Si no, explotar
y estallar y no más...
Porque me duele la cabeza
y no más;
igual que si fuera un sol a explotar
de rabia y de calor.
A explotar y no más.
Como Gloria Fuertes
diría yo y lo repito asombrada:
...y no más;
yo exploto y no más...

. Anita Martinez
. (Mi niña pequeña,
. de nueve años).

martes, 3 de junio de 2014

Desde entonces...

Desde que amo la vida
mi historia tiene nombre y apellidos.
Desde que te amo, mi vida;
eres mi historia...

domingo, 25 de mayo de 2014

Malgastamos...

Mira qué será que yo sentí
que faltaba aire en el espacio
del lugar donde te vi.

Y hoy recuerdo con desprecio,
que no podía respirar mientras tú
malgastabas el aire, con bostezos...
Voy a olvidar tantas cosas
que no podré empezar de nuevo;
empezaré de nada...
Nunca digo sólo lo que digo, sino lo que quiero decir...

lunes, 12 de mayo de 2014

Donde acaba el mar estás.

Una mañana me fui de mi,
de mi tristeza infinita,
de mi locura dormida
y de tantas, tantas historias
que arruinaron la esencia
que a gala llevé.
Sin miedo a perderme y,
ni siquiera, con miedo
a tener que volver,
me embarqué en un mar de dudas,
de ganas, de vida,
de aire que rozara mi piel...
Con el cuerpo roto de soledad,
inquieto de tanta espera
y enfermo de no saber qué hacer,
desplegué las alas,
descalcé mis pies y me marché...
Y no digo que fue fácil;
y no digo que sea eterno,
y no digo si fue.

Pero algo había en el lugar
aquel donde llegué,
donde acaba el mar:
las fuerzas que perdí,
la esencia que olvidé,
las ganas de volar.
Me esperabas tú
y me dejé llevar...

lunes, 5 de mayo de 2014

Es que era mío...

Tenía un corazón loco,
de esos de "me revienta
el alma si no cambio
lo que toco"...
Ni un instante era contiguo,
¡Dios! Cuánta vida llevaba
renegada entre lo ambiguo.
Cuántos intentos de cordura
rebelada,
de ideas uniformes
con reglas desregladas...
Era un loco apasionado
de lo mucho y de lo poco,
del silencio y la hermosura,
de la luz y la negrura.
Era un cielo despeinado,
era un mar lleno de espuma...

Era estío, hacía calor;
pero él yacía frío.
¡Qué dolor de corazón!
Lo maté, porque era mío...

Dicen...

Dicen que la vida cansa;
que se agota el cuerpo,
que se muere el ansia.
Que los sueños se hacen sueños
cuando no hay esperanza...
¿Y qué importa?
¿Qué importa el cuerpo
cuando insiste el alma?

Te queda el vacío...

Dices que nada te queda...
Como si nada fuera el vacío para ti.
Como si después de nada
sólo hubiera vacío.

Y no sabes que todo empieza de nada,
del final de lo que tuvimos;
nace lo nuevo de la necesidad
de sentir lo que antes sentimos.


Cuando te cierran el alma a tirones,
los oídos se quedan ciegos
y sordas las emociones...

miércoles, 30 de abril de 2014

Las edades del tiempo...

Hubo un tiempo en que siempre habia tiempo.
Pero el tiempo pasaba y donde todo era tiempo, ahora no había tiempo que perder.
Con el tiempo, se pasaba el tiempo apenas sin querer y queriendo, empezamos a gastar el tiempo.
Luego, se agotó el tiempo y echando la vista atrás, llegamos a la conclusión de que no hay tiempo perdido ni gasto de tiempo, si no tiempo vivido a destiempo.

lunes, 28 de abril de 2014

Eso, si yo quisiera...

Si yo pudiera dar voz a lo que escribo,
escucha lo que te digo!
no habría un dios que no llorara conmigo...

Y nada de esto me invento
que sabiendo cuanto sé,
aún siento lo que siento!

Si yo quisiera dar voz a lo que escribo,
haría de mi vida un cuento y de mi piel,
el mejor de los abrigos...

lunes, 21 de abril de 2014

Como yo te sé...

Nunca me dijiste adiós, en cambio, sé que te fuiste para no volver.
Nadie viene después de irse a donde un día yo me iré.
Te siento, sangre de mi sangre;
te guardo en un papel, en un piano negro, en una casa grande
y en un sin fin de notas que algún día tocaré.
Te fuiste sin decirme adiós y yo, que tanto te esperé,
te encuentro entre mi vida, mi historia y mi piel...

(Mi abuelo era poeta; escribía en un pentagrama historias
largas de amor. Acariciaba un piano negro de cola y el
alma se volvía aire. Allí nos conocimos él y yo.
Allí nos esperamos...)

Tú no lo sabes.

Tú no lo sabes,
pero siento magia cuando te veo.
Tú no tienes ni idea,
pero se me agitan los sentíos
cuando te escucho.
Tú no te das cuenta
de que existo dentro de mi...
Es que tú no te das cuenta
de que tengo lo que amo
porque cuanto amo eres tú.
Y te extraña
y lo dudas
y me gritas que ¡qué quiero!
Y lo dudas
y no sabes...
Porque no quieres, no sabes.
¡Y te extraña!
Y no cuentas
y me dejas que imagine
y me exiges que ya sepa.
¡El qué! - te grito en silencio-.
Y te callas.
Porque no sabes.
Porque no sé.
Y me callo...

domingo, 20 de abril de 2014

Yo quise...

Yo quise vivir del aire, del cielo;
y quise amar lo que dentro nacía
a cada instante. De mí, de si...
Y me quemé!!
Me hicieron llagas en el alma
la ausencia de lo real, de lo tangible.
Me ardió el cuerpo de esperar
lo que no existe si no en sueños que el sueño hace...
Me secó la boca el calor del vacío,
del hielo enfermo de no tener nada que tener.
Y me quemé!!
Me prendió en llamas el silencio de mi alma callada,
de mi mudo existir, de mi calvario ciego...
Yo quise vivir del aire, del cielo;
de mí, de si...
Yo quise vivir sin ti, pero no puedo...
Nunca escucharé el silencio...
Tan segura, como que no volveré a respirar cuando te olvide. No por castigo ni sufrimiento, por falta de vida, porque el último aire que expire traerá tu nombre, ya muerto...

sábado, 19 de abril de 2014

domingo, 13 de abril de 2014

Tú eres todo eso.

Como una ola
que adormece mi cuerpo tenso,
como una canción que acuna
mis pensamientos,
casi como una luz
que ciega mis desvelos...
Tú eres todo eso.

Como un cuento de hadas
y yo, la princesa encantada,
como un rayo en la noche
y yo, la rama prendida;
como el canto de un ave
y yo, el bosque en silencio,
casi el aroma de mi piel...
Tú eres todo eso.

Como el correr de un río,
como el vibrar de un eco,
como la sombra del frío
que estremece mi cuerpo.
Como el son de un palpitar,
como el desgarro de un beso;
como un lento despertar...
Tú eres todo eso.

Cada noche

Cada noche
muere un día más
que guardo en el recuerdo,
nace la ilusión
de vivir un día nuevo,
crece la ansiedad
de estrecharme con tu cuerpo,
y sigue, insiste y quema a fuego lento.
Luego, vence el sueño y duermo...

Pero cada mañana
despierto de nuevo y en silencio
maldigo la ausencia de tus besos,
del fuego de tus manos,
del roce de tu aliento.
Cada mañana despierto de nuevo
y en silencio grito:
¡Si supieras
cuánto te quiero!

lunes, 7 de abril de 2014

Un día volveré.

Un día volveré a querer morir.
Cuando nada vuelva a unirme a nada,
cuando pierda sentido mi doble sentido;
cuando apenas quede un hilo de amor por mí...
Será suficiente para no volver.
Y perderé mis ganas y formas,
quedarán vacíos mis zapatos de tacón,
mis camisas de seda y el sonido de mi voz.
Se apagarán los recuerdos que te di,
morirá para siempre mi canción;
la de siempre,
ese amargo tintineo que en el tiempo se quebró.
Dejaré una sonrisa helada,
dos princesas,
muchas cartas y una flor.
Mi flor.
Esa que un día escribiste,
que fue hecha por los dos.

Tú no sabrás por qué y yo,
no diré ni adiós...

Sin querer...

Sin querer...
Sin pensarlo siquiera, te escribí tan bello que temblaba el alba.
Cerraba los ojos como quien descansa la vida agotada y volaba hacia tí; hacia un paseo de inciertos sinsabores que me envenenaban el alma a cada suspiro que daba.

Sin querer, sin saberlo siquiera me inspiré en el comienzo de tus días, de tus noches, del olor de tus silencios, del sonar de tus miradas.

Sin querer, sin quererlo siquiera, se me fue lo cierto, me enfermé de sueños y se me hizo eterno... Eterno el cielo.
Sin querer amor, sin quererlo...

Viéndome pasar...

Me senté tantas veces delante de un reloj...
Agonizando la piel de tanto temor,
 de tanto desesperar.
Se vaciaban los días,
se perdía mi memoria.
Sin saber, sin tener nada que dar,
esperando...
A veces estabas, a veces no.
Y a veces me iba, detrás de tí.
Intentando adivinar dónde te llevaba la vida.
Donde ocupabas los minutos que yo perdí.
Cuántas veces me senté delante de un reloj...
Cuánto tiempo no viví.
Entre la voz y el eco
hay un silencio severo
donde un sí o un no
es capricho de la naturaleza...
Esa es mi historia.