martes, 16 de septiembre de 2014

Ese no amor...

Es un amor maldito
ese que desprendes al mirarme...

Te abandonas a mi suerte,
a mi forma estática de tratar
tu enfermo amor por mi.

Y te exalta el aura,
te comprime el aire,
te revienta el alma
de tanto escuchar
los sonidos vagos
del devenir
de mis labios secos
para ti.

Cubierta la paz y el son
de esta inexistente melancolía
por poderte sentir,
me reprimo el eco de un instante
de consciencia consciente
de que ha llegado el fin.

Mi ausencia,
tu no existir...

domingo, 14 de septiembre de 2014

Tan callando...

Me pasaba la vida rozando
y yo encogía el cuerpo
para no atormentarlo.

Tan callada,
tan callando...

Me encontraba la vida
con los ojos secos
de buscarla tanto.

Tan cansada,
tan vacía...

Tan de vez en cuando
me rozaba la vida
y yo me encogía.

Se perdían mis momentos
en sus manos frías
sin poder ganarlos.
Se dormían mis anhelos
en la triste ausencia
del silencio amargo...

Tan vencida,
Tan contando los minutos
para ver pasar la vida;
ausente, rendida,
temblando...

viernes, 12 de septiembre de 2014

Bendita poesía...

¡Me dicen las malas lenguas
que no me junte contigo!
Que eres altivo,
arrogante y pendenciero;
que te pierden los amores
que te ciegas con el juego.
Que tu alma es inconstante,
tus verdades son a medias
y te sobran enemigos.

Pero tú, que todo lo cuentas,
que nada te escondes,
eres el pañuelo de mi pena,
eres el rincón de mi desorden.
Eres un poema.
Ese, ese es tu nombre...

Ya sé...

No es que quiera huir
es que apenas quedo.
Y no es que anhele
fundirme con tus ganas,
es que puedo.

Te confundí con la vida
una mañana y la pinté de negro...
Me reí de las sombras,
de la angustia y del miedo.
Te dí la fuerza del día,
te di el sabor de un beso
y el silencio de mi alma callada
por tanto tiempo.

Ahora ya sé por qué;
ya sé por qué te quiero...

martes, 9 de septiembre de 2014

Qué más te digo...

¿Me creerás si te digo que estoy ausente?
Y no es que perdiera la mirada,
ni me alcanzara la muerte.
No es que tenga dormida el alma;
ni se volvió mi corazón de aceite.

Es que soy como soy, altiva, diferente,
exagerada y dramática;
vamos, como el resto de la gente.
Es que la vida común me cansa
y el sentir, me lo echo a suerte.

Un día lloro y al otro estoy fuerte;
Un día soy feliz con las moscas de mi casa
y no puedo soportarlas al siguiente.
Y quizás no entienda qué es lo que me pasa,
pero es que hasta eso me divierte...






martes, 2 de septiembre de 2014

Eso es.

Es...ese sonar de tus silencios largos
lo que me entretiene el alma.

¡No preguntes qué!
No me digas nada...

Eso que derramas al mirar de frente;
eso, que al soltar el aire
me devuelve el ansia.

Ese algo que atempera los suspiros fríos
que se lleva el alba.
Eso que tú tienes y que nadie sabe
cuánto me hace falta.

No me digas qué...
¡No preguntes nada!