martes, 9 de septiembre de 2014

Qué más te digo...

¿Me creerás si te digo que estoy ausente?
Y no es que perdiera la mirada,
ni me alcanzara la muerte.
No es que tenga dormida el alma;
ni se volvió mi corazón de aceite.

Es que soy como soy, altiva, diferente,
exagerada y dramática;
vamos, como el resto de la gente.
Es que la vida común me cansa
y el sentir, me lo echo a suerte.

Un día lloro y al otro estoy fuerte;
Un día soy feliz con las moscas de mi casa
y no puedo soportarlas al siguiente.
Y quizás no entienda qué es lo que me pasa,
pero es que hasta eso me divierte...






2 comentarios:

  1. No toda distancia es ausencia, ni toda ausencia es olvido. .
    Saludos amiga
    Nanda (nanducha4u@hotmail.com)

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