domingo, 14 de septiembre de 2014

Tan callando...

Me pasaba la vida rozando
y yo encogía el cuerpo
para no atormentarlo.

Tan callada,
tan callando...

Me encontraba la vida
con los ojos secos
de buscarla tanto.

Tan cansada,
tan vacía...

Tan de vez en cuando
me rozaba la vida
y yo me encogía.

Se perdían mis momentos
en sus manos frías
sin poder ganarlos.
Se dormían mis anhelos
en la triste ausencia
del silencio amargo...

Tan vencida,
Tan contando los minutos
para ver pasar la vida;
ausente, rendida,
temblando...

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