martes, 24 de febrero de 2015

Tus extrañas manías...

Yo sé que aparecerás cualquier día,
de repente, de la nada,
-porque  exactamente eso nos une-,
dirás dos palabras,
tres a lo mucho y entrecortadas
y después seguirás en tus cosas;
esas de antes de acordarte de mi.
Yo miraré aburrida tu "conversación"
-genialmente experimentada
para crear adicción-,
sonreiré a medias,
por eso de no mandarte al diablo
y, donde hubiera puesto
directamente un muro de diez metros,
colocaré una ventanita con cristales opacos
para hacerte adivinar mi estado emocional...

Amar a medias.

Me preguntaste mi nombre
y te di mi identidad.
Querías acompañarme a casa
y yo te mostre el camino
hasta la estancia más intima de mi alma.
Besaste mi boca con un adiós lisonjero
que yo templé sonriendo como si estuviera loca.
Tú viviste una cita plagada de emoción
que, posiblemente, guardes para siempre en tu memoria
y yo, adúltera de vivencias ajenas,
cultivé un amor a la medida de mis propias exigencias,
que sembré aquel día que mirabas a esta chica
con prudencia estudiada,
que besaste improvisando tu falsa inocencia
y que no volviste a ver.

Yo olvidé tu beso cuando conocí otro amor.
Tú aún recuerdas el amor que te tuve
porque ninguna otra boca te besó como te besé yo. 

viernes, 20 de febrero de 2015

Esas musas...

A veces tú te asomas,
me provocas la vida y ¡te largas!
Aun sabiendo que detrás de ti
se me aceleran una sarta de desganos
por la vida cotidiana.
Y me dejas a mi suerte
y a la de otros momentos que inventes
para asomarte de nuevo.
Maldita poeta caprichosa
con las normas de mi vida...
¡Te pertenecen tus lineas!
Las mías sólo a veces...

jueves, 19 de febrero de 2015

Tu ausencia...

¡Ay, amigo!
Cuántos días me senté a mirar tu ausencia.
Me embestían los deseos de salir a buscarte,
de ganarle tiempo a la distancia
y traerte a razones ganadas.
Después me envolvían las luces
y despertaba a la amarga realidad
de que sólo viviste un instante;
el momento de enredarme para siempre
en el eco de tus pasos...

jueves, 12 de febrero de 2015

Mis musas y yo...

Algunos días,
mis musas y yo nos desnudamos el alma
y ese rincón del que nadie sabe,
se viste de osadía y se tira a la calle.
A la tarde,
nos recoge el viento canalla
que todo lo mueve
y nos deja en casa;
calladas, ausentes...
Sin querer mirarnos siquiera
por si en el camino
nos cambió la suerte...

jueves, 5 de febrero de 2015

De lejos.

Me cansan las horas que paso sin ti.
¡Me cansan!
Porque no te llevo
en el hueco de mis alas.
Tan sola, mirarte de lejos
es perder de vista la razón
por la que vuelan mis ganas
y sentirte de nadie: ni mío,
ni de mi, ni del aire...