viernes, 27 de marzo de 2015

A medio camino

Lo imposible es un renglón amarrado al poeta. Si por casualidad deja de serlo, se queda en blanco la historia...

 A medio camino...
 Con la vida encerrada a golpe de moralidades
 y el alma buscando razones para no ceder;
 así es que me enreda hoy el destino.
 Así es que amanecen mis ganas
 en estos días que el ansia te puede
 y el cuerpo te para.
 A medio camino de ser quien soy
 sin tener que dejar de ser...
 A medio camino siempre de nada.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Mis tres luces

Tres luces me acaparan el entendimiento:
 el brillo que provocan tus palabras
 en el fondo de mis ojos negros,
 el reflejo intenso de tu voz pausada
 abrasándome por dentro
 y esta llama, huidiza y eterna
 que encendió la vida
 para verte inmenso.
 Tres luces me mantienen encendido el día
 y la noche, cada vez que te recuerdo...

viernes, 20 de marzo de 2015

Olvidémonos...

En esa línea nos dejamos;
esa fina demarcación
que separa quien provoca la tormenta
de quien la padece.
Allí soltamos nuestras ganas
de volver a vernos.
Hoy la vida nos brinda
la posibilidad de recordarnos
con el sol a media asta
y el mar en calma.
Pensémonos eternamente;
olvidémonos para siempre...

viernes, 13 de marzo de 2015

Prólogo de "Tus Mariposas"

Un puñado de flores, un jardín de versos encuadernados, editados y hasta vendidos; sólo eso distancia un amor del amor del Poeta. Sólo una flor prendida a su estancia marca la diferencia entre todas ellas y Ella sola. Sólo la espera separa la ilusión de descubrir un amor y la melancolía de vivir esperando un amor que se hace esperar.

Yo conocí a Luis Alberto Nina enfrascado en una tormenta de emociones. Me paraban en seco esos poemas que compartía con amigos y desconocidos como yo. Me llegaban al alma una sarta de letras descarnadas y volátiles como única forma de enfrentarse al mundo. Me envolvía de ternura esa forma íntima de vivir el amor, esa intensidad con que se entregaba a la vida.
¡Ella! Ella era su todo, su mitad y su nada. Era cada día y a cada hora; el motivo de sus letras y la letra de todo lo que motivaban sus ganas de escribir y hasta de respirar. Una Musa hecha a la medida de sus manos, de su entender a medias qué soñaba y qué podía tocar con sus dedos. Y esculpió poemas tan intensos como la espera de cada jueves, de cada día que esperaba un "te quiero"...
Así nace "Las Miradas de mi Rostro", la primera parte de una historia realmente conmovedora, donde el autor consigue hacernos partícipes de una odisea maravillosa; quizás a dos pasos de la realidad y a un respiro de la magia. Nadie queda indiferente en esta trama. Nadie quiere saber dónde empìeza el Poeta ni dónde acaba el poema; a nadie le importa si la Musa ama, ¡claro que ama! ¿Cómo no amar al Poeta? ¡Si todos somos Musa! ¡Si todos somos Poeta!

Y pasa el tiempo sin que pase este amor -este amor no se agota- y un escritor melancólico decide llenarnos de flores el jardín de sus desvelos. Su única luz, la Luna; su única inspiración, su amor...

"Tus mariposas" recoge el vuelo de tantos instantes soñados -hasta en sueños-, el olor de los días dedicados a Ella, a esa Musa de colores rosas, como sus pómulos azarados; violetas, como la femineidad de sus maneras, amarillos, como los tonos que alcanzan los versos olvidados en el papel...
Es un poemario donde no hay suspiro que no haya nombrado el autor: Surfinia, Vainilla, Enebro... Todos ellos echados al aire, sentidos, cargados de melancolía. Impresionantes suspiros alados -como esas mariposas azules que impregnan su historia-  que él devuelve a su Musa algunas veces desposeído de aquel entusiasmo con que nos presentaba su amor en "Las miradas de mi rostro". Otras sin embargo, con la ilusión con que esperan los noctámbulos a la luna cada noche.
La evolución de los sentimientos queda de manifiesto en esta secuencia de versos donde, lejos de renegar a su amor, empieza a sentir su ausencia, empieza a necesitar respuestas. Desespera a momentos por una cobardía contra la que no ha podido luchar su amor: la estancia callada de Ella.

"¿Ves lo que ha ocurrido?
¿En lo que hemos transcurrido?
Debiste decirme
que me querías
que soñabas con mis besos
que era yo tu todo
aunque no fuimos nada. Nunca fuimos nada.
Debiste no sólo intentar quedarte
debieron tus sombras alarmarse y ganarme."


Íntimo, sobrecogedor, el poeta, entregado a un sentir entre lo divino y lo carnal, se compadece de este amor descuidado por Ella, se compadece de sus ganas enfermas por hacer de carne lo que en sueños es sólo de aire.
Y se compadece de todo aquel que no haya sentido lo tremendo de un amor que se deja vivir aun matando su esperanza...

Qué placer haberte conocido Luis, Poeta...
No bastan las musas para crear un amor; y no bastan las letras para llenar un jardín de suspiros. Tu sentir tiene la magia de una sonrisa a medias, de una mirada entornada, de una "clineja" entrelazando sueños. La magia de sus mariposas, "Tus mariposas".

martes, 10 de marzo de 2015

Entre tus luces y yo, sin saberlo...

Me quedé en el estanque del tiempo.
Asomada a medias a tu vida,
entre tus luces y tus desvelos,
creí haber entrado en la dinámica
de un sentimiento inocuo.

Hoy me corta la respiración
la sombra de un mar desconocido.
Qué desobediente es la evidencia
cuando nada esperamos
de quien no estaba previsto...

Si de ti se trata...

Amo esta distancia que nos une
porque en ese espacio relativo
tú eres quien tienes que ser
y yo soy, cuando estoy contigo...

No me pesan las mañanas compartidas
entre nada, todo y olvido
porque estas voces son acordes
que escribieron el destino.

Quédate, quédate siempre conmigo...

jueves, 5 de marzo de 2015

Vendrás...

Te traerán las dudas, amor;
te traerá el viento y el color de las flores
que cultivé para ti.
Moverán tus alas
todo cuanto a tu paso te pare
porque sueñas con soñarme cerca.
Yo dormiré a sabiendas
de que en este último sueño
quedaran mis ganas prendidas...

Tus rincones...

A mi me gustan tus rincones;
esos en los que tú te escondes,
te emancipas, te recreas...
Esos de paredes transparentes
donde evidencio tu miedo.
A mi me gusta asomarme y verte,
apagado en tu espera continua
de pasar desapercibido.
Y te dejo esperando.
Y me quedo contigo tras el cristal.
Observo cómo vacías tu angustia,
cómo derramas el veneno
de tus días tristes;
reparo en la intensidad
de tus ojos idos,
de tu risa fría...
Luego entro a buscar tus brazos
y en un simulacro,
te pido que me quieras tanto
como fuerza tienen siempre tus manos.
Te pido, para que olvides
por lo que andabas llorando...
Te quiero en tus rincones grises
casi más que en tus días claros.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Este abismo.

Te diré que un día,
este abismo al que se enfrenta
la quietud de mis instintos frenados,
se hará balsa para bañar nuestra espera.
Y en tanto, miraré al frente
para no caer a los pies de la locura...
En tanto, gritaré
que me hierven los ojos de mirar de frente
y no ver más que espacio.

Amor, te extraño...

Te diré que un día,
será con tu presencia que olvide
tantas ráfagas de viento sordo
que nada de ti me contaron.
Y en tanto, quizas ya en mi locura
dibuje tu nombre en mi salto.

Y en tanto, ¡en tanto!
iré gritando
que me hierven los ojos
de mirar de frente
y no ver más que espacio:
este inmenso abismo.

Amor, te extraño...