lunes, 29 de junio de 2015

A estas horas...


¡Cuánto te extraño! Ahora que la indiferencia se aprovecha de mi...
 Sola, tan de nadie como las tardes vacías, como el agua que derrama el cauce al pasar.
 Si al menos pudieras templarme el aire, si pudieras al menos acunarme la pena de no verte más.
 Yo sé que en este hueco que hoy me dejas se duerme el hilo de una historia que no tiene final, porque no acaba el día sin que terminen sus horas...

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