jueves, 10 de septiembre de 2015


¡A veces lloro de tan hermosa que es la vida!
No me canso de soltar riendas a tantas emociones que me provoca. ¡Qué explicación pueden tener las cosas bellas!
Se miran con el alma, se respiran con el corazón encogido y se suspiran como si fueran el último aliento cada vez.
¡A veces lloro de pura impotencia! Por no saber abarcar cada instante del día ; se me escapan por incapaz de ver sus colores a la vez y no, no me aguanto...
Y a veces lloro porque no puedo ser nota y letra, porque en mis melodías no me basto, me haces tanta falta que haré de este grito nuestra canción.
Tú cantarás a mi oído y yo, lloraré de emoción...



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