lunes, 30 de noviembre de 2015




Mis letras fueron lamentos hasta que el tiempo las hizo suspiros...
Me apuñaló la vida a traición pero yo, que siempre sigo, me arrastré buscando un color que distrajera mi mirada mientras el cuerpo solo veía la muerte.
Tan efímero, tan intenso...
Ni siquiera sé cómo llamar a eso que pasó. Fue veloz, como un remolino de viento que eleva todo a los aires, en desorden. Como una locura en tiempos de espera.
Después, hizo justicia la razón y repartió por donde pudo los escombros. Al menos quedaron en pie las estancias para guardar tantas cenizas.
En gris pasaron muchos días mis recuerdos; en blanco mis noches y en rojo mis manos intentando calmar mis costados -el cuerpo duele cuando el alma llora-.
Y así quedaron en tabla mi pena y su juego.


Sólo digo que el tiempo cura, que la paciencia es grata para las heridas y que no hay fuerza más fuerte que mi amor a la vida.
Y que el juego, acaba cuando termina la última partida...

domingo, 29 de noviembre de 2015

Desde mi inocencia, amé tanto...
Aún más que desde mi osadía.
Y aún más que desde el resto de mi.


Pero no es lo peor haberme gastado
sino haberla perdido.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Escríbeme...

No rimes conmigo si no quieres
pero versa cada espacio en que me tengas
y yo haré de tu vida poesía.
Deja que nos lean entre líneas...
Deja que seduzca con mis versos
esos miedos que te paran la locura
de quemarte en este fuego;
éste que provoca la escultura
de tu cuerpo con mi cuerpo.
No detengas las caricias de mi boca,
porque a cada poema que recito
se envenenan de dulzura
el canal que en nuestras venas
queda escrito...



Mi resto de ti...



Si trata de encontrarme un día, quizás
donde parece que termina la vida
mis manos sigan acariciando
tantos, tantos sueños ahogados
en el mar de sus mentiras.


Si trata de buscarme, déjelo,
mejor no siga.
Porque yo desperté una mañana
sin saber dónde estuve dormida.



Con el cuerpo roto
y el silencio lleno de espinas.


Después me amaron;
yo no pude todavía...

jueves, 19 de noviembre de 2015

A la altura de mi deriva

Tan exquisita tu boca
y esa manera tuya
de contonearte a mi altura...
Parece que te hicieran
el vaivén de las olas
a media luz
y a escasos milímetros
de mi cintura,
en ese justo momento del día
donde se acuesta la tarde
y se vuelve rebelde la vida.
¡Recoge mis velas blancas
y el ancla, que sigue hundida!
Calienta el aire que respiramos
y deja que pierda el norte.
Víveme a la deriva...













lunes, 16 de noviembre de 2015

Rojos


Rojos
los atardeceres del alma,
los recuerdos airados,
la última hora del mar...
Y tú
y yo
y este río de ganas
que nos crece en el corazón
sin saber si habrá mañana.











miércoles, 11 de noviembre de 2015

Tus ojos: mi hiel.

Yo podría hacerte un cuento
de cada mirada y a oscuras,
sin verte los ojos siquiera,
adivinar el final
que sin duda quisieras.


No obstante -y teniéndote en cuenta-
me imagino que hay escenas
de esta historia, donde nada que dijera
podría asemejarse a eso
que en tus ojos encierras.


Escalofríos de muerte
-y no exagero-
me arrancan de los dedos
las ganas de escribirte,
pero no debo...

Con permiso...

Si un día te llamo amor
¿puedo?
Si no tengo a quien querer
¿puedo?
Si me mata la ansiedad
y te busco, aunque no estés
¿puedo?
Y si me fallan las musas
y necesito un cuerpo
al que abrazarme y sentir
¿puedo?
Claro, tú no tengas en cuenta
quién soy
ni qué hago aquí.
Esto y yo somos letras,
pero habrá días
que sea la única canción
que de sentido a mi espera...

martes, 10 de noviembre de 2015

Mi querido desconocido:
Hoy noté su esencia hasta en el filo de esta calle sin sentido que transito
día y noche, hasta en las aceras de un rio de vida que recoge mis ansias
cada mañana; en las orillas de mi boca noté su esencia...
Mi querido amor, hoy escuché el sonido de su respiración, que a veces me
jadea en el pecho como si
las prisas por tenerle me vistieran el cuerpo con una carrera loca.
No sabría decirle cuánto puedo sentirlo; de verdad que no. Y tampoco podría explicarle a qué se debe esta sonrisa boba que adorna cada momento que está en mi. Pero en este algo que usted no sabe porque yo no sé decir, está envuelto el olvido de una pena que me hizo esclava del dolor y que hoy, decido que dejará de existir...

viernes, 6 de noviembre de 2015

On-Off

No ¡yo no!
¡Tú eres una locura!
Uno de esos remedios
a la soledad urbana,
a la crisis de cualquier edad
que se hace tangible en la piel.


Tú, tus hormonas rabiosas,
esos ecos acompasados
de tu respiración a dos infartos de mi.
La celeridad de tus dedos
buscando un botón
que desabroche el resto de la noche...


Eres tú, no yo
quien enciende y apaga
la vida que nos queda por gastar.
Me provocas cada esquina
y te vas...
a por otro sorbito de aliento.
Después, me sonríes a los ojos
y yo...
respiro a tu encuentro.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

La culpa


Si alguna vez sentí
irse la vida de mi
no fue tu culpa.
Y si alguna vez
la vida sintió que me fui
en esta sí,
porque a distancias oscuras
no guardan las maneras
querer o no vivir
se prorrogan simplemente los instintos.
Tu sin mi, apenas no.
Ni yo sin ti.