martes, 10 de noviembre de 2015

Mi querido desconocido:
Hoy noté su esencia hasta en el filo de esta calle sin sentido que transito
día y noche, hasta en las aceras de un rio de vida que recoge mis ansias
cada mañana; en las orillas de mi boca noté su esencia...
Mi querido amor, hoy escuché el sonido de su respiración, que a veces me
jadea en el pecho como si
las prisas por tenerle me vistieran el cuerpo con una carrera loca.
No sabría decirle cuánto puedo sentirlo; de verdad que no. Y tampoco podría explicarle a qué se debe esta sonrisa boba que adorna cada momento que está en mi. Pero en este algo que usted no sabe porque yo no sé decir, está envuelto el olvido de una pena que me hizo esclava del dolor y que hoy, decido que dejará de existir...

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