lunes, 18 de julio de 2016

Señor, quizás la mejor medicina para esta enfermedad es olvidarle.
Tenga en cuenta que provoca los síntomas sin rozarme siquiera. Y tenga en cuenta que nunca podrá ni rozarme...
A veces me pregunto si calmarme la vida es morirme en su recuerdo o recordarle hasta la muerte.
Pero es que a veces siento que no estuve viva hasta el momento de enfermarme.

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