miércoles, 20 de julio de 2016

Somos paisaje...

Si yo pudiera explicarte...

Pero no sé.
Porque tú no has podido explicarme
y eso, deja una cancela encerrándome el alma.
Una de esas donde me balanceaba de niña,
¿te acuerdas?.
Una de esas que deja pasar la luz
mientras te recuerda que tú eres el extraño.
Una de esas que sólo se abren desde dentro,
y en todo caso,
empujando con fuerza la frialdad del hierro forjado.

Hay cosas inexplicables que nos cuesta la inocencia.
Y te quedas sin respuestas.
Y te gastan los silencios.
Y sólo una y otra vez te preguntas:

¡por qué!,  ¿por qué? , por qué...

Hasta que un día, ya no importa qué pasó.
O qué no debió pasar...

Un día te miras al espejo y ves tu espalda.
Y un collar de te quieros colgando hasta la cintura,
brillantes tallados que vuelven a ser piedra.

El amor se hace mar en la cuenca de los ojos
y la vida nos devuelve al paisaje.

Apenas un paseo en mi cancela
y soy de allí
o soy de aquí.

O soy
apenas... de ti.

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