sábado, 24 de septiembre de 2016

DIARIO DE UN AMOR


La mentira es un pocito ciego donde caemos los que tenemos sed...

Mi querido desconocido:

No termino de entender por qué. A todo lo que da, despliego mis emociones, mis brazos y hasta este puñaito que me queda de consciencia.
Si yo hubiese querido dolerle, le hubiese amado a medias, como se ama el mar desde la orilla, sin enfrentarse a sus iras, sin afectarle sus mareas...
Si usted hubiese querido amarme señor, hubiera prendido en mis tormentas de la misma manera que yo gasté mi oxígeno en su respiración: por pura inercia.

Pero fui yo quien quiso amarle y fue usted quien me dolió.
Mi mentira fue creerle; su verdad, mi única opción.

Pd: El pozo estaba llenos de veneros.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Hay quienes creen que en unos ojos idos sólo hay nostalgia, que un cuerpo erguido es una falsa postura ante la vida; creen que un solitario es un alma muda y que un soñador es quien vive dormido... Y que el resto, son "normales"... Y que en esa normalidad la vida pasa como debe...

¡Qué catástrofe delimitarse, definirse y hasta vivir "como es debido"!
En mi normalidad, la vida pasa como quiero.


Yo que no creo en el destino, la casualidad a veces me pone a punta de pistola. Y sí,  quizás deba aceptar que todo pasa por algo, pero me niego a pensar que crecimos libres para andar un camino predeterminado. Si acaso no somos dueños de nuestra vida, al menos, inquilinos con los recibos pagados...

lunes, 5 de septiembre de 2016

Somos su reloj de arena...

De verdad que no sé a qué hora se levantan las mañanas. Pero no llores, estarán contigo cuando puedas verlas. Como estuvieron conmigo. Y se hace oscuro el día apenas comienza, lo sé. Pero no llores... ya te digo que se puede vivir a tientas; se puede vivir de cualquier manera. Y despiertas en el vacío, y creces en la tristeza, y te haces eco del silencio que te habita a todas horas y quieres irte... ¿De dónde? ¿Hacia qué lugar? Y no existe respuesta. Pero no llores, porque es la vida quien un día te da la vuelta y te miras del revés. Y del revés, vuelves a ser lo que eras.