sábado, 24 de septiembre de 2016

DIARIO DE UN AMOR


La mentira es un pocito ciego donde caemos los que tenemos sed...

Mi querido desconocido:

No termino de entender por qué. A todo lo que da, despliego mis emociones, mis brazos y hasta este puñaito que me queda de consciencia.
Si yo hubiese querido dolerle, le hubiese amado a medias, como se ama el mar desde la orilla, sin enfrentarse a sus iras, sin afectarle sus mareas...
Si usted hubiese querido amarme señor, hubiera prendido en mis tormentas de la misma manera que yo gasté mi oxígeno en su respiración: por pura inercia.

Pero fui yo quien quiso amarle y fue usted quien me dolió.
Mi mentira fue creerle; su verdad, mi única opción.

Pd: El pozo estaba llenos de veneros.

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