lunes, 5 de septiembre de 2016

Somos su reloj de arena...

De verdad que no sé a qué hora se levantan las mañanas. Pero no llores, estarán contigo cuando puedas verlas. Como estuvieron conmigo. Y se hace oscuro el día apenas comienza, lo sé. Pero no llores... ya te digo que se puede vivir a tientas; se puede vivir de cualquier manera. Y despiertas en el vacío, y creces en la tristeza, y te haces eco del silencio que te habita a todas horas y quieres irte... ¿De dónde? ¿Hacia qué lugar? Y no existe respuesta. Pero no llores, porque es la vida quien un día te da la vuelta y te miras del revés. Y del revés, vuelves a ser lo que eras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario