sábado, 15 de julio de 2017

¿Qué misterio, no?
Que me cueste tanto quererte como olvidarte,
tenerte dentro como dejarte ir...
Qué curioso desvelarme en pleno sueño
y soñarte hasta rendirme el día.
Qué pena no saber cegarme en la mentira
como entregarme a la evidencia.
Qué tristes los días sin ti,
qué limpia mi almohada,
qué maldita agonía
ganar la razón en plena locura...

¡Qué cosas tiene la vida!
Que tan pequeño me hizo el traje con el que vestirme.


domingo, 9 de julio de 2017

A mi Facebook.

Estaba pensando que quizás debiera comprar una tarjeta y descargar parte de la información que llevo en el cuerpo y que me hace sentir pesada... así como hacemos con los teléfonos... Pero has aparecido tú, con esa pregunta de "qué estás pensando" y he caído en que sin darnos cuenta, las redes sociales han creado ese espacio para nosotros.
No sé si a veces descargamos o nos cargamos las intimidades, no sé si hacemos público bastante más de lo que publicamos, no sé en qué termino está la virtud, porque el medio creo que no existe y no sé si tanta capacidad nos provoca incapacidad... Pero nos une y nos divierte un poco la vida.
Gracias por preguntar. Igual un día, hasta contesto.

martes, 4 de julio de 2017

Me sales del corazón,
a gritos, a llantos...a versos.
Me saben los labios a ti.

Me dueles. Me dueles, sí.




domingo, 18 de junio de 2017

TENDRÁS QUE DEJARME

Tendrás que pasarme de largo...
Hoy también.
Como yo hice.
Como yo te hice:
escribirte para no perderte de vista,
para no culpar a las esquinas
de quedarme ciega.
Tendrás que mirarte en los cristales
y verte solo ante tus ojos,
como yo me vi en cada pena
que derramaba cara abajo.
Sola.
Tendrás que tenerme
en el vacío de tus manos rotas.
Como yo te tuve.
Como yo te tengo.
Y abrazarte a mi letargo.
Y vestirte de mendigo.
Y enredarte en este ovillo
de tristezas callejeras.
Como yo me enredo:
un nudo cada vez que te respiro,
un nudo por recuerdo consentido,
un nudo al final de cada pregunta,
de toda respuesta;
una vida atada a destajo
sin ser complemento ni tener alguno.
Tendrás que vivir sin mi,
y guardar silencio,
y temblar de miedo...
Tendrás que dejarme ir.
Como yo me hice: vivir sin mi
por morir contigo.



miércoles, 7 de junio de 2017

Hoy tuve que mirarme dos veces antes de verme...
Y es que hay ausencias que se instalan en los ojos, pestañas del recuerdo, que se quedan en la boca, ácido vacío, y que se clavan en el alma, racimos salados que enjugar...
Pero estaba en mi propia ausencia, pendiente de mi, perpleja y expectante.
Desaparecerme a ratos y encontrarme viva: un capricho consentido...

viernes, 2 de junio de 2017

Pero qué fácil es poner subtítulos cuando no te enteras de la película...

No sé por qué la mente humana se estrecha en cuanto mira hacia fuera. ¡Es que no lo entiendo!
Qué comprensiva con uno mismo: ni filtro, ni colador, ni máscara... con buscarle hueco a la conciencia se queda tan ancha como la manga con la que se viste.
Pero es ponerse la toga y dictar sentencia como si nunca hubiera estado en el banquillo...
Y digo yo: ¿en algún artículo de la constitución se cuestiona la libertad de enjuiciamiento? Porque no sé si tiene pena, pero debería ser tan larga como la que provoca...
Dicen que cuando haces de tu vida una película y esta secuencia de imágenes aparecen una y otra vez por tu mente, es que te anda rondando la muerte.
Yo incluso diría que algo de ti ya murió.
Es evidente que no sólo se quiebra la vida cuando se rompe el cuerpo; a veces cometemos el error de ser implacables con nuestros deseos, hasta arruinarnos la vida. ¡Hasta morir a destajo!
Y no tenemos en cuenta que hay un blanco detrás de cada tiro. El fallo está en predeterminar el resultado de la jugada.
Qué daño no hizo la ficción...

miércoles, 17 de mayo de 2017

MI CREDO.

        -Creo que seguiré mi camino... - fue mi despedida.

Como si supiera adónde ir. Como si alguien tuviera trazada la vida.
Me abracé a mi piedra y lloré.
Qué distintas veredas la de ida y la de vuelta.
Qué remiendo para los rotos del desamor: un adiós lisonjero y un credo.

 Otra vez perdida. Otra vez, no me quedo... no me quedo.
       
       

miércoles, 10 de mayo de 2017

Adiós, señor...

¡Qué frío!
Qué frío el umbral de tu nombre...
Canales de agua hirviendo
mi sangre en tu olvido;
huellas sombrías
de un porqué que nunca estuvo.
Apenas de puntillas
me alcanzaste el alma
para un sin nada.
¿Qué habrá sido de ti?
Señor sin honor ni gloria,
sin rastro de ser quien eres...
Qué triste es el frío
de un sombrero en el suelo.
Qué frío el suelo al que caíste.
Qué triste tu caída en mi...

domingo, 7 de mayo de 2017

Te invito.

Ven,
no te quedes a mis puertas.
Acerca tantos besos que pensaste hasta mi boca
y no creas que me arrastran los demonios por cobarde.
¡Enredate con ellos!
Respira el aire que vicio para ti
y después, disfruta de esta cita envenenada.
Voy a ser tan buena que querrás perderte para siempre;
voy a ser tan mala que ya estarás perdido.

      - ¿Puedo quedarme?
      - ¿A dormir?
      - A morir contigo...

lunes, 1 de mayo de 2017

A veces escribo con un nudo en la garganta; no de esos que nos viste de elegancia, sino de esos otros que desean desnudarnos para vernos de carne y hueso. Para vernos por igual.
Pero no, hay tallas de un sublime que sólo un cuerpo puede vestirla. Hay carnes tan duras que ni la sangre pasa... Y hay esqueletos que sólo aguantan su propio peso.
Es triste deshacerme en ese nudo. Pero sería más triste no darme cuenta del traje que llevo puesto.

miércoles, 26 de abril de 2017

Yo te lo explico:

   -Deambulaba por la vida cuando me encontré en un cruce de caminos. Uno llevaba a un bosque sombrío, el otro, a un mar en calma.
De pronto pensé que las aguas saladas están llenas de corrientes que no aparentan más que en las orillas; podría nadar hasta cansarme y terminar viva o dejarme llevar a la deriva y seguir muerta.
Después pensé que en las sombras del bosque habitan especies que no existen en otras condiciones... Y entonces me di cuenta que quizás el sol entraba en su medida justa, que quizás mis tormentas necesitaban tierras donde germinar; que quizás mi camino era encontrarme en lugares de pocas luces, donde los sueños son una costumbre... Y me adentré.

Malditos rayos que me hicieron arder. Malditas corrientes de aire que me arrastraron hecha polvo...
Benditas manos que recogieron lo que fue de mi para sembrar la vida que nunca tuve.

Gracias por quererme.


lunes, 17 de abril de 2017

AMOR

Yo no sé escribir esto que tengo aquí. No sé ni dónde exactamente: en el pecho, en la frente, en la boca... No sabría dónde llevarme la mano, como aquella primera "...señal de la Santa Cruz...".
Dónde pongo los dedos que me consuelen...
A dónde los recuerdos que no pesen; y la mente...cómo la distraigo de ti, de aquello, de este nada que siempre tengo.
Cómo engaño al corazón.
Cómo digo sin decir lo que no debo. Cómo sé lo que debo decir...
Cómo, si lo que siento es, si lo que quiero está conmigo, si lo que soy es lo que quieres. Cómo lo sé...
Si soy, si acaso ya somos. Si quizás nunca seamos.
Ojalá pudiera descubrir esa combinación exacta, y nombrarte de arriba abajo sin dejarme una emoción detrás.
Ojalá pudiera sentarme a los pies de mi ayer sin verme pequeña.
Ojalá mi tamaño sea el de tus brazos abiertos.
Y ojalá esto que no escribo, sea lo que he dicho.

jueves, 23 de marzo de 2017

Yo soy el cauce de mis fuerzas y en este río de vida, el caudal depende de la profundidad del terreno y no de los afluentes que se derraman en mi curso...

lunes, 20 de marzo de 2017

PENSANDO EN TI.

Tantas veces pienso...

¿Qué me une a ti?
¿Qué te hace tan mío?
¿Cuánto tiempo te quedarás o me quedaré?
¿Seremos capaces de retenernos?
¿De comprendernos cuando ya no queramos?
¿De aceptar tus desvaríos?
¿De incluirte en los míos?
¿Sabremos?
¿Podremos?

Después vienen muchos silencios...

Y los escucho; no saben... Yo tampoco sé. Ni tú.
Pero entonces recuerdo que todas las batallas las he perdido  en tu piel, en tu boca y en muchas miradas prohibidas con las que hemos pecado a viva voz.
Y es en este punto donde también pierdo la razón del alma y la calma del cuerpo. Y sólo suspiro... Y entiendo con el corazón lo que la moral no me deja. Y siento... Y siento, y siento...
Y es que tú y yo no estamos hechos para pensarnos; quizás alguien nos pensó para querernos...
Y yo te quiero.

martes, 14 de marzo de 2017

Yo no soy de herrumbres, a pesar de estar hecha de metales. No me pudre el llanto, me forjan las penas... Y envolviéndome la vida, un hilillo dorado termina en lazo para adornarme cada día que soy.
No me cambia el agua, ni el aire, ni me cansa el tiempo. Soy del color que amanece y en las sombras de la tarde, las musas juegan a vestirse de volantes con mis miedos.
No soy de herrumbres, no... No me erosiona cualquier humedad; me resbala el veneno oxidado.


domingo, 5 de marzo de 2017

Fui yo quien abrió esa ventana... Y fui yo quien te invitó a sentarte a mi lado, y a compartir un desayuno al sol. Café y confidencias: contundente alimento para el recuerdo.
Me encantó conocerte al trasluz de mis propios instintos.


martes, 7 de febrero de 2017

¡En cuántas luces debo encontrarme!
Donde las raíces se presienten, cada cuerpo sujeta su anhelo, sus verdades y miserias.
Cuánto igual nos pretendemos y en cambio, qué distintas sombras nos persiguen...
Calle abajo me duele el alma, vertiente de penas que no puedo secar.
Tan lleno el mundo, tan sola la vida...

martes, 24 de enero de 2017

Sin demás...

A ti, que te crees de mi, que me crees tan tuya...
No es tan difícil entender que una mente flexible no se doblega, aprende; que un cuerpo flexible no se rompe, se deja llevar, que un corazón flexible no se seca, se hace grande o se hace chico, se adapta. No es tan difícil entender que mis veneros desembocan en el mar, que navegan mis penas en pateras y cualquier corriente se las lleva. No es tan difícil entender que sentir como yo siento no es respirar por amor ni vivir del aire; es soñar en cada vuelo, es nacer en cada sueño y morir a tres mil pies para caer rendida de nuevo a la vida. No es tan difícil saberme de nadie y sentirme en cualquier lugar.
No te equivocas, no. Me tienes cuando eres y me voy cuando no estás.

NOTÁNDOTE

Me gusta cuando te haces letra,
Te estaré esperando.
Lo sé.
Sin saber por què he puesto tu nombre al amor; ya ves, a mi que me gusta el predicado, dejé mi alma a merced de ser sujeto... No importa qué queda de mi en tí, ni qué llegaste a ser. Quizás ese poco que nadie fue, que marcó ninguna diferencia pero que a diferencia de otros entes, marcaste la vida que me queda dentro.
Te escurres de la memoria, te argumentas escondido en el no ser de nadie, en la incoherencia de tu ser así. Y no sabes que no me importa, que de algo debo llenar mis frases, mis ganas, mis recuerdos... Si tengo que hacerte, te haré. Si nunca te tuve, serás nostalgia. Y si no existes siquiera, si no existes, tendré lo que siempre quise.
Y estas malditas notas chocándome contigo... No importa que no seas. Estarás.

martes, 10 de enero de 2017

La cita.

Tú y yo nos sentaremos a las 7:30, después de haber inspeccionado el cuerpo del delito.
Te invitaré a mirarme de frente, a sentirte culpable, a querer morirte en el veneno que derramo por ti.
Te explicaré lo inexplicable y quiero que entiendas el por qué de mi desnudez ambigua: necesito serte donde nadie te es.
Escucharé tu espacio, por si al llenarlo de letras descubro algún suspiro. Y enmudeceré donde quieras a lo largo del café, y en los besos que me pidas.
No quiero coaccionarte. No intentes reprimirme. A las 7:30 tenemos una muerte segura, de la que no quiero escapar...

A ese tú de usted...

Yo sé que a solas salgo perdiéndote, pero ¿crees que me importa? ¿Tú crees que me abrigo en tu recuerdo? ¿Crees que me asustan tus lagos mentales?
Te pierdes entre mis pies, bajo mis uñas. Enredado en tu ser descafeinado apenas pareces la madeja de un gato: crees jugar con él, dueño del juguete... Ja! ¡Qué paradigma!
Recuerdo un día que no supe qué sentir. Entonces, solté el miedo y sentí el vacío.
Y en el eco supe de mi más que en el espejo...