miércoles, 17 de mayo de 2017

MI CREDO.

        -Creo que seguiré mi camino... - fue mi despedida.

Como si supiera adónde ir. Como si alguien tuviera trazada la vida.
Me abracé a mi piedra y lloré.
Qué distintas veredas la de ida y la de vuelta.
Qué remiendo para los rotos del desamor: un adiós lisonjero y un credo.

 Otra vez perdida. Otra vez, no me quedo... no me quedo.
       
       

miércoles, 10 de mayo de 2017

Adiós, señor...

¡Qué frío!
Qué frío el umbral de tu nombre...
Canales de agua hirviendo
mi sangre en tu olvido;
huellas sombrías
de un porqué que nunca estuvo.
Apenas de puntillas
me alcanzaste el alma
para un sin nada.
¿Qué habrá sido de ti?
Señor sin honor ni gloria,
sin rastro de ser quien eres...
Qué triste es el frío
de un sombrero en el suelo.
Qué frío el suelo al que caíste.
Qué triste tu caída en mi...

domingo, 7 de mayo de 2017

Te invito.

Ven,
no te quedes a mis puertas.
Acerca tantos besos que pensaste hasta mi boca
y no creas que me arrastran los demonios por cobarde.
¡Enredate con ellos!
Respira el aire que vicio para ti
y después, disfruta de esta cita envenenada.
Voy a ser tan buena que querrás perderte para siempre;
voy a ser tan mala que ya estarás perdido.

      - ¿Puedo quedarme?
      - ¿A dormir?
      - A morir contigo...

lunes, 1 de mayo de 2017

A veces escribo con un nudo en la garganta; no de esos que nos viste de elegancia, sino de esos otros que desean desnudarnos para vernos de carne y hueso. Para vernos por igual.
Pero no, hay tallas de un sublime que sólo un cuerpo puede vestirla. Hay carnes tan duras que ni la sangre pasa... Y hay esqueletos que sólo aguantan su propio peso.
Es triste deshacerme en ese nudo. Pero sería más triste no darme cuenta del traje que llevo puesto.