viernes, 2 de junio de 2017

Dicen que cuando haces de tu vida una película y esta secuencia de imágenes aparecen una y otra vez por tu mente, es que te anda rondando la muerte.
Yo incluso diría que algo de ti ya murió.
Es evidente que no sólo se quiebra la vida cuando se rompe el cuerpo; a veces cometemos el error de ser implacables con nuestros deseos, hasta arruinarnos la vida. ¡Hasta morir a destajo!
Y no tenemos en cuenta que hay un blanco detrás de cada tiro. El fallo está en predeterminar el resultado de la jugada.
Qué daño no hizo la ficción...

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